100 nuevos proyectos de obra civil en Latinoamérica, un reto para las constructoras españolas
por Vinculocrítico el 04/06/2012 a las 10:54 horas
Los 100 mayores proyectos de infraestructuras podrían
generar más de cuatro millones de puestos de trabajo. Factores como la economía y el clima político pueden influir directamente en el buen fin del proyecto internacional.
Cien son los proyectos de construcción que están pendientes de realizarse en América Latina en los próximos años. Se abre una vía de oportunidad para empresarios del sector de la construción española. Estos proyectos suman un
presupuesto conjunto 200.000 millones de dólares (160.000 millones de
euros)
Estas obras de infraestructura, según publica el periódico CincoDías, se dividen en tres áreas especialmente destacadas: transportes (90.417
millones de dólares), infraestructuras petrolíferas (35.500 millones) y
energía (26.226 millones). Se trata de una lista ambiciosa y
competitiva, que incluye desde el ultratecnológico tren bala que unirá
Río de Janeiro y São Paulo -valorado en 18.000 millones de dólares-
hasta los 46 millones presupuestados para mejorar la navegabilidad de
los ríos Huallaga, Ucayali, Marañón y Amazonas en Perú.
El mapa que
conforma esa gigantesca red de infraestructuras constituye un
estimulante escenario para el sector español de la construcción y la
ingeniería, que ha sufrido en carne propia los demoledores embates de la
crisis y sus efectos en el mercado interno, tanto en lo que se refiere a
obra privada como a licitación pública.
Frente al oscuro panorama europeo, América Latina se alza
como un terreno fértil y prometedor, apropiado no sólo para los grandes
nombres de consolidada proyección internacional -como es el caso de ACS,
Ferrovial, Acciona, OHL, Sacyr o FCC-, sino también para las medianas
empresas que aspiran a situarse al otro lado del Atlántico.
A ello hay
que sumar previsiones como las que advierten de que el gasto en
infraestructuras para las cuatro próximas décadas en el conjunto del
planeta se acercará a los 70 billones de dólares (56,6 billones de
euros).
Nuevo enfoque de negocio de ls Constructoras
Geno Armstrong, responsable de ingeniería y construcción de KPMG,
señala en el último estudio publicado por la consultora que los últimos
tres años de incertidumbre económica se han saldado con un giro en el
enfoque de negocio de las constructoras, con el paso de las construcción
comercial y residencial a un segundo plano. Cuando en España está
prácticamente desintegrándose el sector de la construcción, para el
resto del planeta se calcula que el gasto en infraestructuras en los
próximos 40 años alcanzará los 70 billones de dólares (56,6 billones de
euros), según apreciaciones que parten de la consultora Booz Allen
Hamilton, la OCDE, el Departamento de Transportes de Estados Unidos o
del inversor especializado Global Infrastructure Partners.
La clave para acceder a este mercado de las oportunidades es, a
juicio de KPMG, ganar volumen para codearse con las mayores
constructoras del mundo, acumular experiencia y acertar en la
diversificación. "Para conseguir contratos cada vez es más importante
contar con la experiencia adecuada, por lo que la batalla por hacerse
con los recursos especializados puede intensificarse aún más, con un
aumento de las fusiones y adquisiciones de empresas a fin de hacerse con
esos conocimientos y capacidades".
Con un parque empresarial atomizado y de base familiar, en España
está aún por llegar la esperada corriente de concentración. Unas
alianzas y fusiones a las que animan tanto las patronales de la
construcción como el propio Gobierno.
La presencia de empresas españolas del sector en América Latina
La experiencia de las compañías españolas será un punto notable de partida.
El presidente de
México, Felipe Calderón, inauguró en marzo el mayor complejo eólico de
América Latina. Está en el istmo de Tehuantepec, tiene 306 megavatios de
potencia instalada y ha sido desarrollado por Acciona, que opera el 65%
de la potencia eólica de México.
OHL
está entre los tres mayores operadores de autopistas de Brasil, donde
gestiona 3.200 kilómetros entre carreteras federales y estatales. La
empresa de Juan Miguel Villar Mir está en proceso de traspasar sus
activos a la también española Abertis. La constructora también tiene
obras singulares en México.
Isolux destaca como operador de líneas
de alta tensión en Brasil, donde gestiona más de 3.000 kilómetros de
tendidos. Sus últimas adjudicaciones llegaron en septiembre entre Río de
Janeiro y São Paulo.
El
grupo FCC se ha hecho con más de 2.300 millones en obras en Panamá,
donde destacan la construcción de la primera línea de metro de Ciudad de
Panamá, presupuestada en 1.050 millones, o el proyecto de un complejo
hospitalario en la capital por 440 millones.
Chile
fue el primer país extranjero en que Abertis fue capaz de implantar
todas sus patas de negocio, cuando aún operaba aparcamientos y parques
logísticos, además de autopistas, aeropuertos y telecomunicaciones. La
estabilidad jurídica y la disposición del país a desarrollar
infraestructuras atraen a la empresa que preside Salvador Alemany.
La
concesionaria tiene negocios en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia y
México. Opera 691 kilómetros de autopistas en esos países y ha entrado
en EE UU a través de Puerto Rico.
El
plan de infraestructuras 2007-2012 de México contemplaba obras por más
de 150.000 millones, con un peso del 62% para proyectos energéticos. La
Asociación de Ingeniería Civil del país calcula que hasta 2018 podrían
desarrollarse obras por 320.000 millones.