La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, ha nombrado este viernes
(madrugada del sábado en España) al exalto cargo de la mayor
empresa del mundo de servicios petroleros, Miguel Galuccio, para dirigir
la división argentina expropiada a la empresa energética española
Repsol, YPF.
Fernández ha anunciado la designación del exalto
ejecutivo de Schlumberger tras promulgar la ley que oficializa la
expropiación del 51 por ciento de YPF a su matriz, Repsol.
"La idea es esencialmente una YPF absolutamente moderna,
competitiva, con gente profesional, pero con una dirección política
tendiente a volver a tener superávit hidrocarburífero y
autoabastecimiento en la República Argentina que sostenga el
crecimiento, el empleo y la actividad económica", ha remarcado la
mandataria argentina al confirmar el nombramiento de Galuccio.
El nuevo director general de YPF es un ingeniero de 44 años que,
hasta el mes pasado, era el más alto ejecutivo latinoamericano en la
dirección del gigante Schlumberger, donde ha gestionado proyectos en
Estados Unidos, Asia, Europa y Latinoamérica.
Paradójicamente trabajó en YPF durante la década de los 90 como responsable operativo y de desarrollo de la explotación de yacimiento y,
posteriormente, de la internacionalización de la empresa y renunció cuando
la empresa pasó a manos de Repsol por "diferencias con la empresa".
Su regreso viene de la mano de
Sergio Urribarri, gobernador
de Entre Ríos, quien le recomendó a la presidenta por carta por la preparación de Galuccio. Además de ser un experto en la localización y
perforación de hidrocarburos no tradicionales, como el petróleo
shale y el gas shale de Vaca Muerta, mantiene buenas relaciones con
Petrobras.
Es precisamente el hallazgo de un ingente yacimiento petrolífero en el área de Vaca Muerta, el motivo principal por el que, según Repsol, se ha optado por la expropiación de YPF.
Especial: Conflicto YPF