El presidente de Chile, Sebastián Piñera, acababa de
defender su tesis sobre la educación en su país respondiendo a las preguntas del
reportero del canal BBC Mundo. Pero cuando éste quiso saber su opinión sobre el
reciente homenaje al dictador Augusto Pinochet que se celebró en la capital
chilena, un miembro del gabinete de comunicación presidencial se echó sobre el
periodista dando pie a que Piñera abandonara el escenario donde le
entrevistaban.
Ni siquiera pudo terminar de efectuar su pregunta: "Hace
pocos días se realizó en Chile un homenaje a Pinochet que acabó con
enfrentamientos..." logró decir el periodista antes de que terminaran de cortar sus palabras mientras la encargada de prensa decía: "terminamos esto", decisión
que avaló el presidente chileno con un frío "gracias" mientras salía del plano
de la cámara que le grababa, reiterando su posición con un "bien señor,
muchísimas gracias" mientras le daba la espalda.
El periodista no se arrugó e insistió: "¿No le puedo
formular esa pregunta última?", lo que provocó que Piñera se encararara con
él y le respondiera: "no, no, sí puede formular la pregunta, se le acabó el
tiempo" mientras la encargada de prensa decía de fondo: "no, no".
"Ahora, le digo de inmediato" rectificó el presidente, quien
solicitó que su respuesta estuviera "fuera de cámara", momento en el que
apareció una mano de uno de sus asistentes tapando el objetivo.
El periodista le preguntó si sabía cuál era la pregunta, y
sin esperar respuesta continuó diciendo que "si es parte de la libertad de
expresión eso (el acto qque hubo a favor de Pinochet)", a lo que Piñera respondió: "por supuesto que es parte de la libertad
de expresión", antes de que le cortaran el sonido a una cámara estática que
enfocaba a una pared.
Una libertad de expresión muy curiosa la que baraja el presidente de un país que permite que se realicen actividades en favor de un dictador que tuvo sometido a la nación desde 1973 a 1990 bajo la fuerza militar pero no permite que se le pregunte al respecto.