Polinices y Eteocles eran hermanos, hijos de Edipo y Yocasta. Edipo predijo que ambos pelearían por el reino y morirían
enfrentados. Entonces acordaron alternarse en el trono cada año y durante el
tiempo que uno gobernara el otro abandonaría Tebas. Creyeron que así burlarían
la maldición.
Una tarde Polinices propuso que Eteocles se quedara con el
trono y él a cambio solo querría dos tesoros: el collar y el peplo (túnica) de
la diosa Harmonía, un espléndido
collar que traía la desgracia a los parientes de quien lo lucía y un peplo que
enloquecía a quien lo vestía.
Así lo acordaron pero tras el primer año, Polinices reclamó el
reino. Eteocles no cedió el trono y expulsó a su hermano de Tebas. Polinices
marchó a Argos y casó con una hija del rey Adrastos,
quien planeaba atacar Tebas (Los Siete contra Tebas) entrando simultáneamente
por cada una de sus puertas. Cuando se produjo el ataque, Polinices atacó una
de las puertas, justamente la que custodiaba Eteocles quien le retó en combate
singular. Ambos murieron.
Les sucedió en el gobierno de Tebas su tío Creonte quien ordenó que Polinices, al haber
atacado a su propio pueblo, quedara insepulto y su alma errante y condenada por
siempre. Antígona, hermana de
Polinices y Eteocles, desobedece y lo entierra. Entonces Creonte, aplicando la
ley de la ciudad con el rigor que le caracterizaba, la condenó a muerte sin oír las
leyes divinas que pedían compasión.
Creonte solo hizo caso a su rigor y Antígona fue condenada a
morir enterrada viva. Creonte sufrió el suicidio de su hijo Hemón, prometido de Antígona y el de Eurídice de Tebas, su esposa, justo
antes de entrar en razón y perdonar a Antígona. Pero esta ya se había suicidado
para evitar la cruel condena.
Antígona es Colombia y Eteocles y Creonte sus distintos presidentes.
Polinices representa al mal (FARC, ELN, Cárteles, bacrimes). El collar es la
corrupción y el peplo la historia. Hemón es el futuro, nuestros hijos, y
Eurídice, esposa fértil, la prosperidad.
He visto Eteocles como López
Pumarejo, Samper Pizano, José Eusebio Otálora, Belisario Betancur, José Ignacio
de Márquez, Santiago Pérez Manosalbas -qué hermoso apellido: Manos Blancas-, Simón Bolívar e incluso Jorge y Carlos Holguín.
También he visto Polinices como Santander, Márquez Barreto, Obando, Marco Fidel Suárez, Olaya Herrera, Alberto
Lleras-Camargo, Rojas Pinilla o Carlos
Lleras Restrepo.
A periodos de gobernantes centrados en "el arte de lo
posible" suceden periodos de "seguidores estrictos de la ley". Entre tanto,
Antígona (Colombia) recoge los muertos insepultos y los entierra repitiendo lo
que el personaje de Sófocles "Sin que nadie me llore, sin amigos, sin cantos
nupciales, me veo arrastrada, desgraciada de mí, a este inevitable viaje. ¡Infortunada!
¡Nadie llorará sobre mi suerte; ningún amigo se lamentará por mí!"
Entretanto, el collar de Harmonía pasa de mano en mano corrompiendo
cuanto toca, mira o huele: hospitales, procuradurías, diputaciones, gobernaciones,
alcaldías, senado, redacciones periodísticas, ministerios... y nosotros miramos para otro lado. Luego la prosperidad,
Eurídice fértil de Colombia, muere ineluctablemente.
En estos momentos Creonte
Uribe se enfrenta a Eteocles Santos.
Polinices Timochenkoet alii siguen dando guerra y regalándonos la carnicería
que traen consigo y Hemón, nuestros hijos, se ven abocados a una miseria social,
intelectual, humana y política que no merecen. ¿Por qué?
Llevamos el peplo de Harmonía que nos enloquece. No hemos asimilado nuestra
historia porque igual que los alemanes de hoy son el resultado de toda su
historia, incluyendo el dolor nazi, e igual que los franceses son el resultado
de una sangrienta revolución y una hermosa historia de arte y belleza; o los israelitas el resultado de milenios de
persecuciones tremendas, nosotros somos el resultado de nuestra
historia y eso incluye el pasado indígena, el pasado español y el pasado
revolucionario. En eso debe fundarse el futuro.
Tenemos que reforzar lo que nos une -no en vano Polinices y
Eteocles son hermanos, no en vano ambos son sobrinos de Creonte, no en vano
todos somos padres de Hemón y esposos de Eurídice y Antígona es la Colombia que
condenamos- y trabajar por lo que nos hace avanzar dejando de lado lo que nos separa
y retrasa. ¿Cuánto de verdad te duele Colombia? ¿Cuál va a ser your life
contribution, como cantó Roger Hodgson
en 1977?