La política exterior mexicana luego de la victoria de Enrique Peña Nieto
por Santiago Pérez el 04/07/2012 a las 06:46 horas
El rol de México en la región y el mundo, el futuro de la relación con los Estados Unidos y América Latina.
La
noticia política de la semana en América Latina fue sin lugar a dudas
las elecciones presidenciales mexicanas. México es la segunda economía
de la región, por lo tanto, lo que allí sucede, es relevante para vida
de todo el hemisferio.
Para
comprender más acabadamente los acontecimientos, me puse en contacto
con Lisandro Devoto (mx.linkedin.com/in/lisandrodevoto), quien es
Licenciado en Relaciones Internacionales y actualmente se encuentra
estudiando un Doctorado de Investigación en Ciencias Sociales con
Mención en Ciencia Política en FLACSO-México.
Mi
primera pregunta estuvo vinculada a las posibles repercusiones para la
política exterior mexicana de la victoria de Enrique Peña Nieto.
Al
respecto Devoto sostuvo que no se esperan grandes cambios. Lo
predecible sería que el PRI (Partido Revolucionario Institucional),
partido de Peña Nieto, de continuidad a la política exterior sin mayores
modificaciones y sin acercamientos especiales a los gobiernos de
izquierda de América Central y del Sur. La política exterior mexicana
mantendrá un alineamiento y cooperación con los Estados Unidos. El
entrevistado recordó que siempre existen tensiones entre Washington y el
DF, y que no debemos olvidar que estos dos países comparten 3000
kilómetros de fronteras y que en Estados Unidos residen nada más ni nada
menos que 12 millones de mexicanos. La agenda entre ambas naciones es
muy intensa y atañe a un sinfín de asuntos, es por esto que si bien la
cooperación se mantendrá no se descartan desencuentros relativos a
aspectos particulares. Devoto remarcó que el mercado de los Estados
Unidos es estratégico para la vida económica mexicana y que es por esto
que no es de prever una modificación en las grandes líneas de política
comercial. De hecho hasta se podría haber aventurado un futuro sin
cambios trascendentales inclusive si la izquierda (López Obrador)
hubiera ganado las elecciones.
El
segundo tema a tratar durante la conversación estuvo también vinculado a
la política exterior mexicana, pero en esta oportunidad no tanto a la
proyección sobre la región sino más bien a nivel global.
En
relación a este tema el entrevistado describió como protagónico el rol
de México en el G20, organización que tuvo su última cumbre en la ciudad
mexicana de Los Cabos y de la cual México ocupa la presidencia "pro
témpore". También Devoto remarcó el protagonismo internacional de
Calderón y el sistemático apoyo que el saliente mandatario recibió por
parte de Barack Obama durante su gestión, donde mantuvieron entre dos y
tres reuniones bilaterales anuales. Al momento de consultarle sobre las
similitudes y diferencias entre la posición internacional de México y
Brasil Devoto describió las diferencias entre una y otra. Brasil se
encuentra en América del Sur, es el país más poblado, extenso y con el
PBI más alto del subcontinente, lo que sumado a una política exterior
con claras ambiciones globales transforman a Brasilia en un claro líder
regional de proyección internacional. Mientras tanto la situación
geopolítica de México es diferente, situado en América del Norte, ocupa
el tercer lugar en importancia regional lo que de alguna forma limita su
capacidad de liderazgo. De todas formas, la agenda de México siempre es
intensa, y en los últimos años ha profundizado su interés en los
asuntos de América Central, región con la que comparte los problemas
relativos al Crimen Organizado. La relación con China también es un
asunto que deberá seguir el nuevo gobierno, ya que el gigante asiático
es un claro competidor en la producción de las manufacturas que se
dirigen a los Estados Unidos. El último aspecto mencionado por Devoto en
torno a la relevancia de México a nivel global giró en torno a la
candidatura del Gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, a la
presidencia del FMI (finalmente no concretada, como podía preverse), y
el rol de José Ángel Gurría como Secretario General de la OCDE. A modo
de conclusión el entrevistado definió la posición mexicana como la más
relevante dentro de América Latina luego de Brasil.
El
último tema analizado fue quizás el más relevante para la vida del
ciudadano común, el complejo asunto de la seguridad y el Crimen
Organizado en México. Mi pregunta fue la siguiente: ¿Se pueden esperar
cambios en la política del Gobierno Federal contra los carteles del
narcotráfico?
Devoto
contestó que en el corto plazo no veremos cambios. Peña Nieto no
alterará la actual situación y las Fuerzas Armadas seguirán
interviniendo en la lucha contra el Crimen Organizado. Durante la
campaña el presidente electo había sostenido que dentro de las
posibilidades retiraría al ejercito de los lugares que fuera posible
para poder así combatir al narcotráfico con otras herramientas, buscando
principalmente reducir la violencia y proteger de esta manera la vida
de los mexicanos. Sólo el correr del tiempo nos mostrará en que medida
esto es viable y si efectivamente se concretará.