El Alto Mando policial pide a los agentes que siguen amotinados que depongan la protesta
por Vinculocrítico/EP el 26/06/2012 a las 10:27 horas
El pasado viernes, cientos de policías se amotinaron en las
comisarías de todo el país para exigir una subida salarial y la entrega
de mejores equipos para desarrollar su trabajo. Desde entonces, se han
vivido varios enfrentamientos entre los policías y los militares que
protegen al Gobierno.
El Alto Mando de la Policía de Bolivia ha
instado a los agentes que siguen amotinados a deponer la protesta y
retomar sus funciones para garantizar la seguridad ciudadana, al tiempo
que se ha comprometido a negociar con el Gobierno una mejora de las
condiciones laborales del cuerpo de seguridad.
"Apelamos a la conciencia y al profesionalismo de los 37.000
camaradas --hombres y mujeres--, que visten el (uniforme) verde olivo
para que depongan de inmediato la movilización y retornen a la
normalidad social", reza el comunicado que el director nacional de la
Dirección de Prevención contra el Robo de Vehículos (DIPROVE), Jorge
Sanabria, ha leído a la prensa.
De no ser así, ha alertado el Alto Mando, la protesta podría tomar
una dirección peligrosa, dada la presencia de "elementos externos que
buscan protagonismo e intereses personales y que están confundiendo a
los policías, provocando acciones violentas".
No obstante, los dirigentes policiales han reconocido la
"legitimidad" de las demandas de sus colegas, por lo que se han
comprometido a "agotar todas las instancias y todos los recursos para
conseguir mejores condiciones de vida y de trabajo para los policías, en
aras de brindar un servicio de excelencia al pueblo boliviano".
El pasado viernes, cientos de policías se amotinaron en las
comisarías de todo el país para exigir una subida salarial y la entrega
de mejores equipos para desarrollar su trabajo. Desde entonces, se han
vivido varios enfrentamientos entre los policías y los militares que
protegen al Gobierno.
Dos días después, representantes del Gobierno y de los policías
amotinados llegaron a un acuerdo, por el que las autoridades se
comprometen a aumentar en 220 bolivianos (25 euros) el bono de seguridad
ciudadana, con lo que el total sumaría 620 (72), a cambio de que los
uniformados pongan fin a la protesta.
La Asociación Nacional de Suboficiales, Sargentos, Clases y
Policías (ANSSCLAPOL) ha rechazado el acuerdo argumentando, por un lado,
que las personas que negociaron en nombre de los policías amotinados no
eran representantes legítimos y, por otro, que el aumento debe
producirse en el salario, no el bono de seguridad ciudadana.
Así, algunos policías siguen amotinados en algunas comisarías del
país a la espera de que el Gobierno proponga un nuevo acuerdo. El
ministro de Gobierno, Carlos Romero, ya ha anunciado que el Ejecutivo
está dispuesto a reunirse con los uniformados para buscar una solución
al conflicto.
PLAN DE CONTINGENCIA
Por su parte, el viceministro de Régimen Interior y Policía, Jorge
Pérez, ha informado de que el Comando General de la Policía ha activado
un plan de contingencia para garantizar la seguridad ciudadana en todo
el país, a la espera de que los uniformados pongan fin a la protesta.
Pérez ha explicado que el plan de contingencia se debe a que "la
Policía está teniendo algunos inconvenientes en determinadas comisarías y
en determinados departamentos del país, como en La Paz, para cumplir
sus funciones".
El objetivo de la medida es permitir a los uniformados que han
retomados sus funciones que atiendan incendios y regulen el tráfico en
las ciudades, así como garantizar el correcto funcionamiento de las
emisoras internas para divulgar los avisos, según recoge la Agencia
Boliviana de Información (ABI).