Las elecciones venezolanas se celebrarán el próximo 7 de octubre
Capriles asegura que Chávez se cree Dios y confía en que será derrotado en las elecciones presidenciales
por Vinculocrítico/EP el 21/08/2012 a las 10:31 horas
Capriles ha visitado unos 160 pueblos desde que arrancó la
campaña el pasado julio con una misión clara: seducir a partidarios de
Chávez desencantados por la excesiva burocracia y la corrupción del
Gobierno y que el propio presidente denunció y juró eliminar si
resultaba reelecto.
El líder opositor venezolano, Henrique
Capriles Radonski, ha denunciado que el presidente, Hugo Chávez, se cree
Dios y, por tanto, siente que está por encima de sus connacionales, lo
cual podría pasarle factura en las elecciones que se celebrarán el
próximo 7 de octubre y en las que aspira a un nuevo mandato de seis
años.
Chávez "cree que está por encima de los venezolanos y a la par
de Dios. Todo esto tiene un costo. Y el 7 de octubre veremos el
reflejo", ha dicho Capriles en una entrevista con Reuters a bordo del
autobús que le ha llevado a decenas de pueblos en Venezuela.
Diferentes encuestas colocan a Chávez de primero en las
preferencias con una diferencia de hasta 20 puntos porcentuales sobre
Capriles. Sin embargo, el líder opositor, candidato por la coalición de
partidos que forman la Mesa de Unidad Democrática (MUD), se siente
confiado en que podrá convertirse en el nuevo presidente de Venezuela.
"Yo no veo una final de fotografía (...) Nosotros podemos
tener una victoria contundente", ha afirmado Capriles, quien fue el
presidente más joven en la historia del extinto Congreso de la
República. "Nunca he perdido una elección", ha recordado, haciendo
alusión a las elecciones que ganó para convertirse en diputado, alcalde y
gobernador.
Así, ha desestimado la ventaja de dos dígitos y mantiene su
frenética campaña a lo largo y ancho del país visitando hasta seis
pueblos por día a un ritmo que Chávez, tras un año de tratamiento contra
el cáncer, no ha podido igualar.
Para Capriles, de 40 años, esa será la clave: su "presencia
física" vencerá a los carteles del mandatario, que inundan las calles de
esa nación petrolera.
El abogado comenzó una fulgurante carrera política a los 26
años. Fue diputado, alcalde y, a partir de 2008, gobernador del populoso
estado Miranda (centro), vecino de Caracas, tras vencer contra todo
pronóstico a uno de los hombres fuertes del 'chavismo'.
Capriles niega día tras día que su plan de Gobierno incluya
terminar con los planes de asistencia social, que son la base de la alta
popularidad de Chávez, pero asegura que sí acabará con la inseguridad,
la corrupción y la falta de empleos de calidad.
Pese a su optimismo, nadie en Venezuela puede desdeñar el
fabuloso aparato político de Chávez, que goza de un núcleo duro de
seguidores que puede llenar las calles del centro de Caracas en cuestión
de horas.
A LA CAZA DE DESCONTENTOS
La coalición opositora, consciente de que sus agrias
divisiones internas fueron durante años su mayor debilidad, logró unirse
en torno a Capriles tras unas inéditas primarias a las que acudieron a
votar más de tres millones de personas.
Capriles ha visitado unos 160 pueblos desde que arrancó la
campaña el pasado julio con una misión clara: seducir a partidarios de
Chávez desencantados por la excesiva burocracia y la corrupción del
Gobierno y que el propio presidente denunció y juró eliminar si
resultaba reelecto.
"Sé que la mayor parte de estos pueblos son pueblos a los que
se le han hecho promesas que no se le han cumplido, que hay mucha
decepción", sostuvo Capriles, a quien el Gobierno ataca diariamente por
sus orígenes acomodados calificándolo de "burgués", "candidato del
imperio" y "fascista".
"El Gobierno hoy está totalmente sin rumbo, reciclando
promesas, volviendo a hacer las promesas que hizo seis años atrás y no
cumplió", se quejó el aspirante opositor quien, al igual que Chávez, no
tiene pareja y levanta pasión entre sus seguidoras. "Todo es 're':
reimpulsar, reafirmar, renovar, refritar", ha destacado.
'El flaquito', como le llaman sus simpatizantes, insiste en
que su opción es una "izquierda moderada" inspirada en el modelo
brasileño de mercado libre con fuerte acento social.
Capriles cree que Chávez ya ha dado todo lo que tenía que dar y
clama por todos los rincones de la nación latinoamericana rica en
petróleo que el tiempo del "presidente saliente" ha acabado.
"UN GRAN DOCTOR"
Al inicio de la contienda electoral todo apuntaba a que la
salud de Chávez marcaría la campaña después de que en el último año se
sometiera a tres operaciones en las que le extirparon dos tumores
cancerosos en la zona pélvica.
Durante meses, Chávez realizó constantes viajes a Cuba para
recibir tratamiento de quimioterapia y radioterapia mientras el país
entero especulaba con la posibilidad de que iba a llegar a la campaña
muy disminuido o incluso en un desenlace fatal a tenor de los
permanentes rumores que circulaban.
Sin embargo, en el inicio de la campaña el mandatario se
declaró de nuevo plenamente curado, pese a que los doctores advierten
que deben pasar varios años antes de que se pueda manifestar que un
paciente está libre del cáncer.
"Ojalá que haya sido una recuperación absoluta. Él dijo que se
había recuperado y tomamos como ciertas sus palabras", ha expresado
Capriles. "No quiero especular. Me contenta que sea así (la
recuperación)", ha añadido.
Pero, en tono jocoso, Capriles se apuntó parte del mérito en
la espectacular recuperación de su contrincante. "En estos días decía
alguien que yo era un gran médico. Desde que empezó esta campaña le
quitamos todo al candidato del Gobierno ¡Qué bueno!", ha exclamado. "Ya
no viaja a Cuba, ya no hay tratamiento, ya no hay nada", ha afirmado
entre risas.