En torno a 2.000 votantes acudirán en Madrid para elegir un
candidato de la oposición, según estimaciones del portavoz de la Comisión
Electoral de Primarias en el Exterior (CEPEX). Un "hito histórico" que "el
Gobierno niega que está pasando".
Desde primera hora de la mañana y hasta las 18 horas (12,30
en Venezuela), en la Casa de Venezuela en España se vive una jornada muy
animada, casi festiva. El portavoz de la CEPEX, Luis Rodríguez, define la jornada como "un hito histórico"
organizado por voluntarios: "aquí no hay ayuda del Gobierno, es más, el
gobierno niega que esto esté pasando".
No obstante se estima que la urna la visiten 2.000 votantes
en un acto "muy importante" en la democracia venezolana; "la gente está
realmente emocionada, es increíble".
Se estima que el ganador se conocerá en torno a las 20 horas
en Venezuela (1,30 de la madrugada en España). Los resultados de España no podrán
ser divulgados hasta que se haga desde Caracas pero Rodríguez presume de que "con
el procedimiento instalado se sabrá muy rápido, mucho más rápido que el Gobierno".
Un derecho difícil de
validar
Si bien llama la atención que una comunidad con 100.000
residentes en España, unos 25.000 en Madrid, cuente con un censo electoral tan
reducido (solo pueden votar 3.800 personas en Madrid) Rodríguez asegura que se
debe a dos cosas "dificultades administrativas y miedo".
No obstante parece que el ánimo por lograr tener la
credencial de elector vigente se está recuperando. Así, desde mayo a noviembre
del año pasado se incrementaron de 2.500 a 3.800 electores, un incremento del 56%
que les anima después de "demasiadas trabas que ha puesto el Gobierno para que
el venezolano no pueda ejercer su derecho al voto".
Rodríguez se queja de que "No es posible que a algunos se
nos condene por pensar diferente" y apunta a que "precisamente quien no se
alegra de un acto democrático tiene que tener otras tendencias, y (Hugo Chávez) no respeta la voluntad del
pueblo que tanto dice que apoya, oye y escucha".
No se sorprende por las
declaraciones del presidente
venezolano respecto a lalas próximas elecciones, que se celebrarán este 7 de octubre: "es muy típico de él en su siembra de odio y división"
Temor al brazo largo
del Gobierno
El miedo es, sin duda otro elemento que juega un importante
papel en el venezolano cuando se habla de política.
"Es un proceso que aquí se ve muy libre, democrático, de fiesta...
pero en Venezuela es un tema que puede ser usado como represalia contra
personas, funcionarios públicos, que no estén de acuerdo con el gobierno actual
y que no se atreven a venir a votar porque puede ser tomado como represalia y
perder sus puestos de trabajo, o perder las ayudas que tienen asignadas". "Un
poco de extorsión" suspira González.
Precisamente él ha sufrido en carne propia esta situación
por firmar para que se celebrara un referéndum en Venezuela "una de las causas
de que esté aquí es porque no puedo trabajar en el mundo petrolero allá;
precisamente porque firmé".
En España los venezolanos "se sienten más libres para
ejercer su derecho, pero las trabas existen".
Por seguridad se vigilarán férreamente los datos de los
votantes y no estaba permitido hacer fotografías en la sala de votaciones.
Al visitar y preguntar por un establecimiento frecuentado
por venezolanos demuestra que no deja de ser un tema tabú.
Desde quien no quiere hablar de política hasta quien
prefiere hacerlo de forma anónima "uno puede esperarse cualquier cosa", afirma
un parroquiano.
Varios se quejan de las dificultades que hay para lograr la
credencial de elector en el extranjero y, muchos, que votar puede ser una "complicación".