El Partido Revolucionario Institucional (PRI)
ha demandado al líder de Movimiento Progresista, Andrés Manuel López
Obrador, ante el Instituto Federal Electoral después de que abogara por
el nombramiento de un presidente interino al considerar que las
elecciones de julio están impugnadas.
La Justicia mexicana tiene hasta el próximo 6 de septiembre
para deliberar las pruebas presentadas por López Obrador que
supuestamente atestiguan la compra de votos por parte de altos cargos
del PRI para que votaran a su candidato y vencedor de los comicios,
Enrique Peña Nieto.
El presidente de México en funciones, Felipe Calderón,
permanecerá en el cargo hasta el 1 de diciembre, cuando el mandatario
electo comenzará su legislatura única de forma oficial hasta 2018.
Así pues, el presidente del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, ha
reprochado la propuesta de López Obrador por estar "fuera de lugar", en
base a que las elecciones fueron "democráticas y transparentes".
Según ha recogido el diario mexicano 'El Universal', Coldwell
ha sostenido que no aguantará "los caprichos" de quienes perdieron en
las elecciones celebradas el pasado 1 de julio y que pretenden mediante
"marchas y plantones" forzar unos nuevos comicios.
La instancia que se pronunciará sobre la demanda interpuesta
del PRI será el Tribunal Federal Electoral. La Constitución mexicana
afirma que, en caso de una ausencia de presidente en los dos primeros
años de mandato, el Parlamento ha de nombrar a uno interino mientras se
organizan unas nuevas elecciones.