El Gobierno de Bolivia ha afirmado este jueves, (madrugada del viernes en España)
que las ocho comunidades indígenas consultadas hasta el momento en el
Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) se han
mostrado a favor de la construcción de la carretera Villa Tunari-San
Ignacio de Moxos.
La consulta popular
comenzó el lunes en el municipio de Oromomo,
ubicado en el departamento de Beni (norte) y se prolongará hasta el próximo 25 de agosto, para que un total de 69 comunidades del TIPNIS se
pronuncien a favor o en contra de la construcción de la carretera.
De la misma han quedado fuera siete comunidades, en concreto, las
que participan en la novena marcha de la Confederación de Indígenas del
Oriente Boliviano (CIDOB), después de que 3l pasado 5 de julio, el
Gobierno y los líderes de la mayoría de las comunidades del TIPNIS -que
representan a los pueblos indígenas chimán, yuracaré y trinitarios-
alcanzaran un acuerdo para celebrar un referéndum.
El ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda,
Vladimir
Sánchez, ha asegurado que "ya se hizo la consulta a ocho comunidades" y
que "las ocho comunidades no están de acuerdo con la intangibilidad y la
rechazan porque nunca fueron consultadas". ¡
"Las ocho comunidades han
aceptado la construcción de la carretera, excepto San Miguelito, que
tiene una variante que dice que la carretera no debiera pasar por el
núcleo del TIPNIS", ha dicho.
Así, ha dicho que las comunidades que han avalado la construcción
de la carretera son Oromomo, San Juan de la Curva, Limo del Isiboro,
Mercedes de Lojojota, San Miguelito, San Andita, Santa Anita y Asunta,
según ha informado la agencia estatal de noticias boliviana, ABI.
El conflicto se desató el pasado 15 de agosto, cuando cientos de
indígenas iniciaron una marcha hacia La Paz para protestar por la
construcción del segundo tramo de la carretera que atraviesa el TIPNIS
para conectar los departamentos de Beni (norte) y Cochabamba (centro).
A esta marcha inicial se han ido sumando otras muchas a lo largo
de estos meses, que han desembocado en la Plaza Murillo, donde se ubican
el Palacio de Gobierno y las sedes de varios ministerios e
instituciones, dando lugar a enfrentamientos con las fuerzas de
seguridad.
El conflicto del TIPNIS ha causado un gran desgaste al presidente,
Evo Morales, que llegó al cargo en 2006 como líder indígena y sindical.
La presión social le llevó a anunciar la suspensión temporal del
proyecto hasta la celebración de un referéndum en Beni y otro en
Cochabamba.