Honduras se queda sin jefe de la Policía
por Vinculocrítico/EP el 22/05/2012 a las 09:06 horas
Aunque no se han dado explicaciones de las causas de la destitución del Jefe de Policía, se le ha vinculado, recientemente, a un caso de secuestro y asesinato.
El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, ha
destituido al comisionado general Ricardo Ramírez del Cid como jefe de
la Policía Nacional, en medio de fuertes polémicas por la presunta
implicación de agentes de esa institución en casos de secuestro y
asesinato.
Lobo nombró el lunes por la noche (madrugada del martes en
España) al comisionado general Juan Carlos Bonilla como nuevo jefe
policial, quien asumió su cargo oficialmente este martes. Ninguna
autoridad ha explicado las razones de la destitución de Ramírez del Cid,
aunque el Gobierno ha tenido que reconocer públicamente que atraviesan
un momento difícil.
La Policía Nacional se encuentra actualmente afrontando una
dura polémica por la presunta vinculación del agente Miguel Ángel
Álvarez en el secuestro y posterior asesinato del periodista Alfredo
Villatoro, director de noticias de la emisora HRN, ocurrido la semana
pasada.
Álvarez fue sentenciado en marzo de 2011 por haber sido
cómplice de un homicidio y actualmente cumple su condena en el recinto
penitenciario de Danlí, en el este de Honduras. Algunas personas han
denunciado que, a pesar de su situación legal, continuaba recibiendo su
sueldo de policía.
La sociedad hondureña exige "que no se nos siga reconociendo
como un país de la impunidad y, por ese motivo, el señor presidente de
la República ha tomado una decisión que nosotros estamos acompañando",
ha explicado el ministro hondureño de Seguridad, Pompeyo Bonilla, en
rueda de prensa.
La destitución de Ramírez del Cid se produce casi seis meses
después de que Lobo ordenara una inédita purga en la Policía Nacional
como parte de su estrategia contra la violencia y la impunidad. Además,
en los últimos años han crecido las denuncias sobre la presunta
vinculación de policías en delitos como homicidios, secuestro y
corrupción.
Honduras tiene una de la tasas de homicidios más altas del
mundo, 82,1 por cada 100.000 habitantes (una media de 20 al día), según
un informe de la ONU divulgado el año pasado.